Cerramos el Mes de la Solidaridad saliendo al encuentro de otros Durante agosto, nuestros estudiantes vivieron el Mes de la Solidaridad a través de distintas acciones realizadas en grupo, poniendo en práctica el compromiso de estar atentos a las necesidades de quienes nos rodean y de construir comunidad desde el encuentro y el servicio. Como parte de este cierre, los distintos grupos se trasladaron a diversos espacios de San Pedro de la Paz y Concepción para realizar acciones solidarias y compartir con personas de la comunidad. Hospital Regional, CESFAM San Pedro, Plaza de Armas, Municipalidad, Dirección de Tránsito, compañías de Bomberos, Carabineros, locales comerciales y ferias libres fueron algunos de los lugares visitados. También se realizaron acciones dirigidas a funcionarios del Colegio, guardias, apoderados y conductores de furgones escolares. Estas experiencias permitieron a nuestros estudiantes reconocer que la solidaridad se construye a través de gestos concretos, del encuentro con otros y de la disposición a aportar desde lo que cada uno puede entregar. De esta manera, cerramos un mes en el que nuestra comunidad educativa fue invitada a mirar más allá de sí misma, salir al encuentro y poner la solidaridad en acción, fortaleciendo así uno de los pilares de nuestra formación integral e ignaciana. Muebles que se transforman en solidaridad Durante el fin de semana también se concretó la entrega de los muebles reunidos en el marco de una campaña solidaria que invitó a cada nivel de nuestro Colegio a donar un mueble para una familia. La iniciativa buscó apoyar a familias de Lirquén y Penco que fueron afectadas por los incendios ocurridos a comienzos de año, con quienes nuestra comunidad ha mantenido un vínculo de acompañamiento y colaboración durante los últimos meses. Con esta entrega, cerramos una nueva etapa de este camino compartido, reafirmando que la solidaridad no es solo una acción puntual, sino también una manera de relacionarnos con otros, acompañar sus procesos y comprometernos con sus necesidades. De esta manera, cerramos un mes que nos invitó a mirar más allá de nosotros mismos, salir al encuentro y poner la solidaridad en acción, fortaleciendo así uno de los pilares de nuestra formación integral e ignaciana.