Reflexión y Proyección: Sextos Básicos participan de la experiencia «Camino al Ciclo Roma»

Los días 4, 5 y 6 de diciembre, los estudiantes de sextos básicos del Colegio San Ignacio participaron en la actividad «Camino al Ciclo Roma», una instancia especialmente diseñada para reflexionar sobre el periodo escolar que concluyen y proyectar los desafíos que enfrentarán en la educación media.

El objetivo de la jornada fue fomentar la reflexión personal y grupal en torno a su desempeño en diversos ámbitos de la vida: familiar, académico y pastoral. Además, se buscó impulsar en los estudiantes la capacidad de plantearse metas y desafíos para el futuro inmediato, recogiendo aprendizajes y experiencias significativas del Ciclo Manresa.

Desarrollo de la Jornada

La actividad se estructuró en diferentes momentos reflexivos y dinámicos:

  • Acogida y oración inicial: Cada profesor jefe recibió a los estudiantes, marcando el inicio de la jornada con un espacio de bienvenida y oración conjunta.
  • Meditación guiada: Se invitó a los estudiantes a recorrer su vida como si fuese un viaje en tren, deteniéndose en las estaciones más significativas de su infancia, reconociendo los momentos felices y las personas que han marcado su camino.
  • Trabajo en grupo: A través de dinámicas reflexivas, se exploraron aspectos personales como los recuerdos más significativos de su infancia, el papel de la familia y los hitos importantes de su trayectoria escolar. Los estudiantes plasmaron estos momentos en una línea de tiempo, que se convirtió en un símbolo visual de su crecimiento.

La segunda parte de la jornada permitió a los estudiantes reflexionar sobre su vida escolar, recordando años significativos, aprendizajes importantes y el impacto de los profesores y las actividades formativas en su desarrollo. Esta reflexión culminó con la creación de una representación gráfica de sus aprendizajes y experiencias utilizando una figura de la palma de la mano.

Un Viaje de Gratitud y Proyección

La actividad cerró con la proyección de videos emotivos, elaborados por profesores y monitores, y un desayuno compartido que fortaleció los lazos entre compañeros.

A través de esta experiencia, los estudiantes no solo se despidieron del Ciclo Manresa, sino que también prepararon su corazón y su mente para abrazar los desafíos y oportunidades que les esperan en el Ciclo Roma, continuando su camino ignaciano con gratitud, generosidad y esperanza. ver fotos